
En más de alguna oportunidad quizás habrán escuchado la frase “Te lo estoy diciendo… y después sin protestar (o reclamar)”. Bueno, parece que para el Gobierno esto ya se ha dicho, y la marcha de la semana pasada con más de 80 mil personas en la Alameda por una mejor Educación, quedó más que demostrado.
Independiente de la mirada que cada cual puede tener respecto al proceso y forma de la Educación, hay factores claves que se deben considerar. Uno de ellos es el acceso a las Universidades tradicionales vía PSU, que tienen un día anterior, la educación media y acá sabemos todos que la privada –incluso no teniendo los mejores indicadores- es la mejor, luego la subvencionada y en último lugar la municipalizada, salvo escasas excepciones. Por ende, se transforma en un circulo vicioso en extremo, ya que para los mejores colegios, no solo se necesita voluntad, sino que capacidad de pago y esto dista mucho de la realidad de una familia común y corriente de clase media, que puede hacer esfuerzos en su presupuesto familiar, pero difícilmente estará en “El verbo divino”, sí pudiendo estarlo en un colegio de congregación Jesuita o Salesiana. No obstante para la mayoría de la clase media, son establecimientos educacionales subvencionados o municipalizados, siendo la preparación de la PSU una elaboración no siempre exitosa, por tanto una barrera de entrada para las universidades tradicionales. Un segundo aspecto, ya traspasada la barrera de la PSU y dependiendo de su puntaje, podrá potar a una Universidad tradicional o una privada, desde luego acá entra el factor de acceso al crédito universitario, para solventar sus estudios o becas a los que se pueda acceder; y en cuanto a uno de estos puntos –el crédito- estos son a tasas por sobre las de mercado, por la evaluación de riesgo de un futuro profesional y que decir, además de qué tipo de carrera está estudiando. Una tercera variable está vinculado al uso de
Tuve la oportunidad de estudiar en una Universidad privada, pudiendo haberlo hecho en una tradicional, no obstante el costo de traslado a otra región y sus pagos asociados, hacia que el quedarse en Santiago tuviese mejores condiciones para poder optar a un título profesional, sumado a la calidad de educación que ello implicaba. Gracias al esfuerzo de mi familia, no opte a crédito y en buena hora… quizás hasta hoy lo estaría pagando.
En mí proceso universitario, pude conocer distintas realidades que se dan en una Universidad privada, desde carreras con mayor costo y otras menores, no alejadas de requerimientos de crédito para cumplir con el ciclo académico, compañeros con mayores esfuerzos y otros claramente impulsados por su familia a tener un “Título universitario”, en definitiva de distintas condiciones.
Ese paso universitario, no estuvo alejado de esfuerzos por mejorar las condiciones ambientales y de calidad académica. Por el contrario recuerdo muy bien que una oleada de paros y tomas universitarias, en 1997 hicimos lo propio en
Creo que mi experiencia vivida como dirigente universitario; la habilidad y sabiduría de saber escuchar del Rector de aquel entonces y de su cuerpo académico, nos hizo avanzar notablemente en 1997 estableciendo los pilares de una gran facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública en la Central. ¿Hoy qué sucede? El caso de
Liceos emblemáticos como el INBA o el Liceo de Aplicación en Santiago, reclaman mejora en su infraestructura, dañada post terremoto o simplemente por falta de rigurosidad en su mantención por parte de la Municipalidad de Santiago, en donde su actual alcalde, evade de manera irresponsable sus funciones, y que no se olviden que además es quien representa a la Asociación de Municipalidades en está área, pese a escuchar sus demandas, parecen oídos sordos. En
En las tomas de establecimientos de educación de enseñanza media y universidades, se ha visto su capacidad de convocatoria y esto debe dejarnos presente que existe un malestar presente, que por cierto no se tiene que compartir del todo, pero si se deben atender y no disminuir o subestimar.
Calidad educacional a mi entender (Sin abordar lo que es la Acreditación), infraestructura, junto con transporte que permita la asistencia a clases, con revisión del sistema de créditos son pilares para llevar adelante en una mesa negociadora. No comparto el fin al lucro (y no lo digo por el solo enriquecimiento o negocio por negocio), aunque mi partido así lo estimó en su último Congreso Ideológico, no obstante estos factores requieren recursos y de algún lado tienen que salir y hoy el Estado dice no está capacitado, salvo aumento de impuestos, mayores recaudaciones o reasignaciones presupuestarias. Entiendo que como decía, nuestro ex Presidente Don Patricio Aylwin, que el mercado es cruel, por ello creo que aquí deben aplicarse fuertes regulaciones.
Finalmente, este es un nuevo proceso que viene sumado a otros factores de descontento a la clase política y al actual Gobierno, por la forma de enfrentar los conflictos sin capacidad de un diálogo oportuno… después Sin protestar!!! miren que ya se escribio otro testimonio en la Historia de Chile.



























