
Después de cada resultado de las encuestas de Adimark, y luego de la CEP, qué es lo que nos queda por sorprendernos. Creo que nada, es como la tecnología, parece que nada nos sorprende.
Que el Gobierno decide una acción, que luego la cambia. Que saca Parlamentarios, que luego son Ministros, que son alcaldes, que luego lo vuelven a ser, que celebran a los Mineros y que estos se querellan contra el Estado, que no dan permisos a las marchas, pero igual se realizan.
Momentos que son comparados con los de Londres, Estados Unidos, Grecia, pero Chile es Chile, y eso no cambia.
Los últimos movimientos sociales, Hidroaysen y los movimientos estudiantiles, más presentes en la retina de la opinión pública, indica que algo no está funcionando de lo mejor. El ex presidente y actual senador, Eduardo Frei, declaraba en el Diario la Nación de Argentina, la situación en la que se encontraba el país, y el solo nombrar la palabra ingobernabilidad, movió las opiniones de políticos en nuestro país.
El fin de semana, al leer las torpezas del alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett, sobre la posibilidad de tener el 11 de septiembre militares en la calle, demostró que Chile no anda bien. Que mejor se preocupe de las ferias libres, de la basura que esta en cada rincón de muchos barrios de Santiago.
Acá lo primero es lo primero. Creo firmemente en el diálogo y en la operatividad de las instituciones, pero creo que lo no resuelto en los gobiernos de la Concertación a los que adhiero sin reparos, salvo los episodios de corrupción y faltas a la probidad; y lo que no ha tenido voluntad este Gobierno, no debe tardar.
Si es Camila, Giorgio o quienes sean los actores, deben ser escuchados, interactuar e involucrar a los profesores, tener expertos y buscar la mejor Política Pública y llevarla adelante en una reforma Educacional, que ha de ser histórica en nuestro país.
La Desmunicipalización educacional, si es considerada debe tener presente la realidad político-geográfica de Chile. No podemos hacer un diseño desde el nivel central, sería cometer un error sin precedentes. Los alcaldes, deben tener la voluntad de hacerse parte de esta iniciativa por el bien de quienes comienzan el proceso educacional y dejar que se puedan brindar las mejores oportunidades a las nuevas generaciones.
Si ya hubo cambio de Ministro y se ha generado de parte de la actual autoridad, el Ministro Bulnes, voluntad de poder hacer propuestas, sean o no las mejores, estas hay que tomarlas, perfeccionarlas y llevarlas adelante. Puede sonar sencillo, pero las voluntades deben expresarse con diálogo; y si hay que marchar y demostrar las fuerzas que se sigan haciendo, pero también debemos detener los vándalos y delincuentes que manchan cada evento.
Reitero mi creencia en la capacidad de diálogo, lo tuvimos presentes hacia fines de la década de los noventa al crear nuestra Facultad de Ciencias políticas y administración pública, en la Universidad Central (casa de estudios que ha estado en la palestra por su "venta" a un conglomerado educacional. Tema que no cuestiono, si lo que está presente en su plan estratégico es ser una Universidad de categoría y estar en primera división, haciendo la analogía con un campeonato de fútbol profesional). En esa histórica gestión, encabezamos centros de alumnos, UDI, Socialistas y democratacristianos, con una mirada clara y fuerte: ser la mejor facultad y formadora de Administradores Públicos con profesores y directivos académicos.
La historia, nos dio la razón y logramos la construcción de la Facultad. Hoy si se hace muy necesario recuperar su calidad.
Chile, no puede perderse esta oportunidad. Hay fuerza en el movimiento estudiantil, le temo a la posición política en el parlamento. Es sabido lo transversal que la cruza con intereses en inversión en inmobiliarias o establecimientos educacionales, eso sí que me inquieta. Y afuera del parlamento también desde Comunistas hasta la UDI, y que decir de la Iglesia Católica, también tiene lo suyo, y vale la pena recordar la frase del Santo Alberto Hurtado ¿Qué haría Cristo en mi lugar?, y la respuesta sería conocida, justicia… sed de justicia!!!
Veremos qué pasa en nuestro Chile, espero que sea lo mejor para las futuras generaciones. No quiero más torpezas como las frases de Zalaquett, o la delincuencia en las marchas, quiero un parlamento a la altura de lo que quieren los chilenos, y quiero a un Gobierno que escuche, ponga atención y actué, que después no le entregue la culpa a nadie, menos a los ex gobiernos que le precedieron.


























