
Cuando ya creíamos que el terremoto del 27 de febrero de la zona centro sur del país iba a ser una de las peores noticias del año 2010, para el país tras el éxito del rescate de los 33 mineros de
La llegada de la derecha al poder, no ha sido fácil. El terremoto del 27 de febrero ha sido un permanente tema de interés público, y su intervención en las regiones VIII y VII han estado muy lentas y “la reconstrucción” es más bien una palabra de vocablo comunicativo, que una solución real.
El desastre minero y luego el milagro de los 33 mineros vivos en el refugio con su posterior rescate, dio la posibilidad de jugársela por completo y tener un éxito de carácter mundial, lo que se expresó en el nivel de aprobación del gobierno, del Ministro de Minería Laurence Golborne y del propio presidente Piñera.
A poco andar, dichos de una eventual intervención del presidente Piñera, en las elecciones de
Parecia, que ya había pasado lo peor, cuando en la madrugada del 08 de diciembre, se generó un incontrolado fuego en la torre 5 de la cárcel de San Miguel, y hasta ayer la cifra de muertos no sólo dejaba la triste noticia de 81 reos fallecidos y más de 14 graves, sino que además nuevamente dejó al descubierto la debilidad del sistema penitenciario chileno.
Sin adentrar en la historia y la constante de hacinamiento, bajos recursos, bajo personal, ya eran conocidos por los actores políticos, y pese a ello el presupuesto aprobado para el 2011, solo evidenciaba cerca de un
Impresionante fue evidenciar que para una población de la cárcel afectada por el mayor siniestro en la vida institucional de Gendarmería de Chile cercanos a los 1.900 reos, hubiese apenas 5 gendarmes activos.
Frente a los hechos, el presidente Piñera sostenía que "es una paradoja comparar el enorme esfuerzo que hizo la sociedad chilena para salvar las vidas de 33 mineros atrapados en las profundidades de una montaña, frente a lo poco que hacemos como sociedad y a lo poco que hemos avanzado como país para garantizar condiciones más dignas y seguras a miles y miles de compatriotas que están privados de libertad". (Diario
Sin perjuicio de la “oportuna” acción en el desastre minero y el carcelario, ambos hechos enuncian un ofrecimiento de Política Pública reactivo, que si no hubiese sucedido la situación hubiese seguido de igual forma.
Hoy la ciudadanía, se encuentra mucho más informada que antes y la concentración de los medios de comunicación se debilita con la aparición de redes sociales, como Twitter o Facebook., que desnudan realidades que a ratos incomodan a algunos, pero que democratizan la información.
A mi entender, existen problemas evidentes que no han sido tratados desde hace bastante tiempo, pero estos tampoco quedan a la luz pública en una mejora o propuesta de intenciones. Sabemos de desgastado del actual Servicio Nacional de Menores, pero poco conocemos de lo que se está haciendo salvo por noticias de corrupción en el mal uso del vehículo Fiscal que le costo el puesto a su Director, Francisco Estrada hace unos meses atrás.
En tal sentido, tanto gobierno como oposición, tienen que buscar los acuerdos necesarios para enfrentar estos problemas reales y hacer frente con propuestas país, con seriedad y con participación. Esto último no es menor, sin participación se cometen errores como el Transantiago y el caso de la Reforma educacional propuesto con reducción de horas de historia y la suma urgencia de un proyecto, no conversado con los actores relevantes y la oposición, pueden causar una crónica de una muerte anunciada.
Todos queremos vivir en un país en democracia, con gobernabilidad y respeto a nuestras instituciones. Queremos un Chile que crezca, progrese y para ello todos somos importantes; la soberbia, la prepotencia, el no diálogo no conduce n a la prosperidad de una Nación.


























